Alabaré los segundos
que corren,
inecesarios para
esperar tu lleguada.
Desfavorecedores minutos
promiscuas horas;
inmoral pensamiento
recae sobre mi sabana.
Mis entrañas asemejan
el dolor de no tenerte;
pobre de mi alma entregada.
Suspiros interminables
al requerir tu socorro;
sollozos agotados.
Reproches jamás tomados,
lágrimas fatigadas;
lejana tu sombra.
Acortare los añoros
que se entremezclan
con mis paradas;
dejaré de dibujarte
y desplegaré mis alas.
lunes, 27 de julio de 2009
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